Cálculo y días en los despidos: cuánto le corresponde a cada trabajador
Ya sabes qué tipo de despido aplica, ahora toca calcular cuánto
En el artículo anterior vimos los tres tipos de despido y las tres calificaciones judiciales posibles. Ahora toca el cálculo de indemnización por despido: el número que realmente te preocupa como empresario, y cómo se calcula exactamente.
Los dos grandes cálculos
Todo indemnización de despido en España se reduce, en el fondo, a dos escenarios:
Despido improcedente: 33 días de salario por año trabajado, con un tope de 24 mensualidades. Es la indemnización «máxima» — se aplica cuando la empresa no logra justificar la causa, o cuando reconoce la improcedencia desde el principio (como vimos con el despido exprés).
Despido objetivo procedente: 20 días de salario por año trabajado, con un tope de 12 mensualidades, y requiere preaviso de 15 días.
Si un despido objetivo se impugna y se declara improcedente, pasa automáticamente a calcularse como improcedente (33 días, tope 24 meses) — no se quedan los 20 días.
Un coste que muchas empresas pasan por alto: si decides prescindir del preaviso de 15 días y que el despido sea efectivo de forma inmediata, la falta de preaviso no invalida el despido, pero obliga a la empresa a abonar al trabajador el salario correspondiente a esos días no avisados (art. 53.1.c ET) — como una indemnización sustitutiva. Es decir, «saltarte» el preaviso no es gratis: simplemente cambias 15 días de aviso por 15 días de salario pagados de golpe.
El salario diario: la base de todo
Antes de multiplicar nada, necesitas un dato: el salario diario del trabajador. Se calcula así:
Salario diario = Salario bruto anual (incluidas pagas extra) / 365
Qué SÍ cuenta: salario base, complementos salariales fijos, pagas extraordinarias (aunque estén prorrateadas mensualmente).
Qué NO cuenta: dietas, plus de transporte, aportaciones de la empresa a planes de pensiones o seguros — nada que no tenga naturaleza estrictamente salarial.
Ejemplo: un trabajador con salario bruto anual de 21.000€ (pagas extra incluidas) tiene un salario diario de 21.000 / 365 = 57,53€/día.
Para que quede claro de cara a la calculadora que verás más abajo: tú solo necesitas introducir el salario bruto anual (el dato que ya tienes en la nómina); el salario diario lo calcula la herramienta automáticamente a partir de ahí, no hace falta que lo saques tú a mano primero.
Redondeo de la antigüedad
Un detalle que sorprende a muchos empresarios: los periodos inferiores a un año se prorratean por meses, y los meses incompletos se redondean hacia arriba a mes completo. Si un trabajador lleva 1 año y 1 día en la empresa, a efectos de cálculo cuenta como 1 año y 1 mes.
Caso práctico: Marta (continuación)
Retomando a Marta, la dependienta de Manolo del artículo anterior: supongamos que llevaba 3 años y 4 meses trabajando, con un salario bruto anual de 21.000€, y Manolo reconoció la improcedencia desde la carta (despido exprés).
Salario diario: 21.000 / 365 = 57,53€
Antigüedad computada: 3 años y 4 meses = 3,33 años
Indemnización: 57,53 × 33 × 3,33 ≈ 6.328€
¿Supera el tope de 24 mensualidades? El tope sería 24 × 1.750€ (mensualidad) = 42.000€ — muy por encima, así que no aplica ningún recorte. Marta cobra el importe completo.
El «doble tramo»: antigüedad anterior a 2012
Si un trabajador lleva en la empresa desde antes del 12 de febrero de 2012, a partir de la reforma laboral introducida por el Real Decreto-ley 3/2012, de 10 de febrero (convalidado después por la Ley 3/2012, de 6 de julio), el cálculo se hace en dos tramos separados y se suman:
Tramo anterior al 12/02/2012: 45 días de salario por año, con tope de 42 mensualidades
Tramo posterior al 12/02/2012: 33 días de salario por año, con tope de 24 mensualidades
El total no puede superar los 720 días de salario (24 mensualidades), salvo que el tramo anterior a 2012 por sí solo ya supere esa cifra — en ese caso el tope sube a 42 mensualidades y el tramo posterior no añade nada más.
Esto afecta sobre todo a empresas con plantilla veterana — si tienes empleados con más de 14 años en la casa, este cálculo por tramos puede suponer una diferencia notable frente a aplicar solo el 33 días/año sin más.
Exención fiscal (IRPF)
La indemnización está exenta de IRPF hasta el importe legalmente obligatorio (20 días/año en objetivo, 33 días/año en improcedente), con un tope absoluto de 180.000€ (art. 7.e LIRPF). Si decides pagar voluntariamente más de lo que marca la ley — por ejemplo, para cerrar una salida de forma amistosa — ese exceso sí tributa como rendimiento del trabajo para el empleado.
Importante: para que la exención aplique con seguridad, la improcedencia debe quedar acreditada mediante acto de conciliación en el SMAC o sentencia judicial. Un acuerdo puramente privado entre empresa y trabajador, sin ese paso, no garantiza la exención — otro motivo más para formalizar el reconocimiento de improcedencia como vimos en el artículo anterior, en vez de resolverlo todo «de palabra».
Indemnización no es lo mismo que finiquito
Son dos conceptos distintos y acumulativos, no sustitutivos. El finiquito (salario de los días trabajados del último mes, vacaciones no disfrutadas, parte proporcional de pagas extra) se paga siempre, haya o no indemnización de por medio. Si en algún momento gestionas un despido, recuerda que ambos importes van por separado en el recibo — no es raro que se confundan y se piense que uno sustituye al otro. (Profundizaremos en el finiquito en un artículo dedicado más adelante.)
Calculadora de indemnización
Usa esta calculadora para hacer el cálculo de indemnización por despido de forma automática — introduce el salario bruto anual, la antigüedad y el tipo de despido.
Calculadora de indemnización por despido
Cálculo orientativo según el Estatuto de los Trabajadores. No sustituye asesoramiento profesional individualizado. No aplica si hay antigüedad anterior al 12/02/2012 (doble tramo) — consulta ese caso con un profesional.
El cálculo de indemnización por despido no admite errores
La diferencia entre 20 y 33 días por año, o entre aplicar bien o mal el tope de mensualidades, puede suponer varios miles de euros de diferencia. Antes de comunicar una cifra a un empleado, verifica bien el tipo de despido, la antigüedad exacta y si hay algún tramo anterior a 2012 — un error aquí no solo es caro, también puede minar la confianza de todo el proceso.
